Consulta Psicológica – Barrio Salamanca

La Pareja en nuestros días

img_1237La pareja, al igual que la sociedad, está cambiando. En épocas pasadas las personas se unían para encontrar una estabilidad, procrear y educar a las futuras generaciones. Por el contrario, ahora prima encontrar el placer y la satisfacción personal. 

En las parejas tradicionales el éxito de la unión lo establecía la duración de la misma; pero hoy consiste en la búsqueda del amor y de la satisfacción individual de cada uno de los integrantes. 

En una época en la que reina el imperialismo del Aquí-Ahora y lidera el lema del Carpe Diem, la pareja encuentra como solución inmediata a sus conflictos la separación. No se buscan estrategias para mejorar la relación, ni se le aporta el tiempo necesario para poder lograrlo. 

 

La Terapia de Pareja

img_1560Funciona en un  80% de los casos, y si el compromiso de la pareja con su terapia es alto, puede alcanzar el 100% de efectividad.

El motivo por el que las parejas acuden a consulta es muy diverso; si bien es cierto que la gran mayoría viene a reconciliarse y a aprender a comunicarse, existe otro número de parejas que llega al centro a separarse sin odiarse o sin discutir. Es importante tener en cuenta que cada pareja y cada persona presenta su propia necesidad.  

El principal problema en el fallo de la terapia de pareja es que, en muchas ocasiones, se solicita ayuda cuando ya no hay solución. No es conveniente negar que existe un problema o  esperar a que se solucione por sí solo; el tiempo es clave para alcanzar los resultados deseados. 

 

Principales motivos de consulta

  • Rutina, aburrimiento, monotonía.
  • Celos. 
  • Infidelidades.
  • Desacuerdos en la educación de los hijos. 
  • Pérdida del deseo sexual.
  • Problemas en la comunicación.
  • Envidias.

 

Tratamiento


En 2mente encontrarás un espacio abierto, neutral y de confianza en el que poder crecer como persona y como pareja. La pareja se entiende como un todo, una unidad; de modo que las cuestiones que afecten a uno afectarán al otro y a la pareja. En tus manos está el favorecer o entorpecer la dinámica del sistema.